Durante las fiestas de navidad hay muchos cambios, de los que, a menudo, no somos ni conscientes: visitas, idas y venidas, decoración, más estrés de lo normal, emoción etc.
¿Y cómo afecta todo esto a tu cachorro? De eso te hablaré en este artículo.
Lo primero a tener en cuenta
Si te toca vivir estas navidades con tu cachorro, ten en cuenta que lo que a ti te puede emocionar mucho, a él le puede estresar hasta la saciedad. Los animales en general son muy sensibles ante los cambios y las festividades suelen estar llenas de ellos. Y si no cuentas con ello y no te preparas y adaptas un poco, eso puede pasaros factura en el día a día en la convivencia con tu cachorro.
Así que el primer consejo es: no te la juegues, infórmate, prepárate y adapta.
Decoración navideña y tu cachorro
Aunque fueras del grupo Grinch, no te saltes este párrafo. La decoración no sólo está en tu casa – muchas calles cambian bastante también.
Pero primero vamos a revisar lo que ocurre dentro de tu casa: ya empiezan a sonar los villancicos y te pones a decorar la casa y te colocas el árbol de navidad de todos los años.
Entonces llega tu cachorro y:
- te rompe una bola o todas
- te muerde el cable
- te destroza la decoración de madera tan bonita que tenías
- te tira el árbol entero…
(no me lo invento, todo esto lo he visto). Y a ti te da casi un infarto.
Pero ahora quiero que lo veamos desde la perspectiva de tu cachorrete:
– Uy me han puesto juguetes nuevos…
– ¿Esto qué es?
– Hay que explorarlo, ¿es duro?
– ¿Se puede coger?
– Uy, hace ruido, aah, pero esto mola masticarlo…
¿Ahora entiendes mejor?
Así es – a la gran mayoría de cachorros les llama atención todo esto y no pueden no explorarlo – generalmente con consecuencias no del todo deseadas por tu parte, jaja.
También hay cachorros a los que les da miedo el árbol de navidad y no se acercan. Esos cachorros se suelen interpretar como “buenos” mientras su realidad es estar viviendo dos o tres semanas con un monstruo en su propia casa.
Y sí, existen cachorros a los que les da absolutamente lo mismo, no les da miedo, ni les interesa. Pero de esos no suele haber muchos, las cosas como son.

Entonces, ¿ahora qué hago? ¿He de renunciar a la navidad por tener a mi cachorro?
No, para nada. Pero sí tener en cuenta a tu cachorro.
Si el árbol de navidad para ti tiene mucho valor, este año no lo pongas porque va a genera un conflicto si a tu cachorro le interesa. O ponlo con adornos que seas naturales y que no suponga un problema si tu pequeñajo lo rompe.
Reduce la cantidad de luces navideñas, figuras y demás decoración para no tener que estar controlando en todo el momento “a ver si el renacuajo se está comiendo algo”.
No pasa nada por tener unas navidades menos decoradas, pero más relajadas, ¿no crees?
Cómo gestionar las visitas durante las fiestas
Estas fechas suelen suponer que vienen visitas a casa o que nosotros pasamos menos tiempo dentro de la nuestra.
Si las visitas vienen a tu casa
Informa a tus invitados antes de que tienes un cachorro y que hay ciertas normas que cumplir. No tengas miedo a hacerlo, es por el bien de tu cachorro y para que la noche fluya con la mayor facilidad.
- Que no le hagan voces a tu peludo
- que no lo exciten,
- que no sean invasivos con él.
- Permítele al pequeño que sea él quién tome la iniciativa de acercarse o no.
Además, adapta una zona para que tu cachorro pueda retirarse allí y explica a todo el mundo que no se le molesta en ese espacio.
Puede ser una habitación aparte, puede ser un transportín en la misma habitación con todos – depende de cómo es tu cachorro – si es de los que necesitan tener cierto control, es posible que ofrecerle otra habitación o un espacio del que no ve le genere más estrés del que lo queremos salvar. Por eso siempre es tan importante conocer a tu cachorro y por eso es uno de los pilares de la Academia de cachorros.
Si tú eres quien sale de casa
Siempre valora cuántas visitas son realmente imprescindibles este año…
Y también, si es una buena idea llevarte a tu peludo contigo. Valora si el lugar dónde vas a estar
- tiene la opción de retirarse (y tú con él porque no es su casa!)
- si hay demasiados estímulos
- si hay alguien a quién no le gustan los perros etc.
Si decides dejarlo en casa, la mejor opción es contratar a un profesional que vaya a pasar este tiempo con él. Si tu casa está en la plaza dónde van a tirar todos los petardos del mundo esa noche, valora la opción de quedarte con él o de una guardería de calidad para ese tiempo. ¡Y digo de calidad porque no todo vale!

Petardos y ruidos fuertes en Navidad
Un tema del cual podríamos estar hablando largo y tendido. La mayoría de los cachorros tienen miedo a ruidos fuertes.
Si no estás trabajando la habituación progresiva a ellos, ahora no te apures porque eso requiere paciencia, calma, nada de prisas y saber cómo hacerlo bien. Pero aún si la estás trabajando, recuerda que una cosa son los ejercicios y otra es la realidad de una mascleta de verdad.
Cómo acompañar a tu cachorro durante los fuegos artificiales
Lo ideal es que tú estés con tu cachorro. Para algunos fuegos artificiales y demás hay horarios concretos – revísalos (tu ayuntamiento tiene esa información) y asegúrate de no dejar a tu cachorro solo en casa en esos horarios siempre que te sea posible (ya hemos hablado de contratar a un cuidador profesional).
Para lo que ocurre en la calle sin más, lógicamente, es más complicado – pero puedes preparar tu hogar:
- bajar las persianas
- poner música suave (ponla antes para saber si le gusta a tu cachorro o le altera)
- puedes ayudarle con unos minutos de aromaterapia (ojo, unos minutos, no dejarlo todo el tiempo!)
- hacerle un búnker – un transportin tapado con mantas ya que estas absorben el ruido.
- Puedes ayudarle con Flores de Bach
- Incluso tener en cuenta suplementos naturales.
Muchos perros buscan el baño ya que suele ser la zona más alejada de las ventanas y del ruido exterior.

Conclusión
Pasar la Navidad con un cachorro puede ser tan tierno como retador, pero si entiendes sus necesidades y adaptas un poco tu entorno, ambos podéis vivir estas semanas de una forma mucho más tranquila y agradable.
Si quieres más consejos prácticos como estos, cada semana envío emails con ideas, recursos y estrategias para ayudarte a vivir estas fiestas (y el resto del año) con tu cachorro de manera más calmada.



