¿Por qué el calor puede alterar el comportamiento de tu perro?
Quizás has visto a tu perro alterado ahora con este calor… Y te voy a contar por qué puede ser cierto.
El calor viene cada vez más de golpe, no hay una progresividad que le diga al cuerpo que vienen temperaturas altas. Eso, para muchos seres vivos, nosotros incluidos, puede suponer un choque y el cuerpo tarda un poco en adaptarse. Dependiendo del carácter del perro, eso puede suponer una ligera alteración en la conducta.
Por supuesto, siempre hay que asegurarse que esa no se debe a algún problema físico u emocional que no tiene nada que ver con el calor, pero si descartamos todo lo demás, la llegada del calor de golpe sí puede alterar y luego las temperaturas altas del verano también.
Qué debes tener en cuenta con tu perro durante los meses de calor
1. Más actividad cuando bajan las temperaturas
Los perros se activan más en las horas frescas – justo cuando tú llegas de trabajar, ya empieza a bajar la temperatura y te apetece descansar. Ellos tienen la ventaja ante nosotros, que normalmente las horas centrales de calor las pueden dormir y luego se activan. Si es un cachorro o un perro jóven, lo notarás más todavía. Recuérdalo.

2. Menos apetito: cuando el calor afecta a la alimentación
¿A quién le apetece un cocido en pleno agosto? Habrá personas a las que sí, pero no es mi caso, jaja… ni el de muchos perros. Puede que tu perro coma menos. De nuevo, siempre que tengas claro que no hay otras razones de ello, el calor hace que muchos animales bajan la cantidad de comida.
3. Helados y alimentos congelados para ayudarle a refrescarse
Le puedes ayudar a tu peludo para combatir el calor preparando unos helados sencillos. Puedes hacer un caldo de huesos, colarlo bien, ponerlo en cubitera y congelarlo. Si quieres hacerlo más grande, en vez de cubitera, pon el caldo en un tupper. Si usas el kong, ahora en verano congelalo. Te dejo aquí unas cuantas recetas ricas para tu perro, pero incluso una zanahoria congelada sin más puede llegar a ser un juguete guay y si tu peludo es un cachorro en etapa de cambio de dientes, además le alivia el dolor de las encías.

4. Cuidado con el césped artificial
No solemos tenerlo demasiado en cuenta, pero aparte de que es algo que puede contener químicos (poco sanos para cualquiera), esta superficie se puede calentar muchísimo cuando le da sol, llegando a causar quemaduras en las almohadillas si el perro pasa tiempo en él. Ten eso en cuenta si tienes césped artificial en tu jardín y siempre ofrece a tu perro un espacio de sombra.
5. Agua fresca siempre disponible
No creo que haga falta recalcar que tu perro debe tener agua siempre a su alcance, pero también si tu peludo tiene acceso a más estancias (puede estar tanto dentro como fuera de casa), lo ideal es que tenga dos cuencos con agua limpia.

6. Paseos seguros durante el verano
Si existe una necesidad absoluta de sacar al perro en las horas centrales, es importante tener en cuenta una prueba – si tú no eres capaz de aguantar la mano en el suelo durante 3s, tu perro tampoco podrá andar por encima de esta superficie (y da igual si es asfalto, cemento o arena). Busca sombra, césped natural, aunque mejor aún, evita pasearlo a estas horas. Ya sabes, él también se activa cuando bajan las temperaturas – aprovecha y dale un paseo de calidad a esas horas.
7. El descanso también cambia con el calor
Hay perros a los que el calor les trastoca la capacidad de descanso. Recuerda que quizás tu perro en invierno está muy a gusto en un sitio concreto de tu casa, pero en verano buscará otra zona más fresca. No tengas miedo a colocarle su cama en una zona más refrescante, incluso ofrece más de una cuna para que pueda elegir. Y no te sorprendas, igual incluso pasa de la cuna y prefiere tumbarse al suelo fresco directamente – pero eso no quiere decir que le quites la cama. Siempre dale la oportunidad de elegir.

8. Golpe de calor: una situación que podemos prevenir
Los perros no tienen las glándulas sudoríparas, por ello sólo pueden regular su temperatura sólo a través de sus almohadillas y la respiración (jadeo). Por ello el golpe de calor es algo que se puede dar con relativa facilidad si no tenemos en cuenta las temperaturas – por supuesto, ni hablamos de dejar al perro en el coche (ni un rato corto) o paseos en horas centrales.
Adaptar la convivencia al verano también es cuidar de tu perro
Disfrutar de un verano con tu perro se puede, teniendo en cuenta esos puntos y adaptando la convivencia a ello.
Ellos no han elegido estar con nosotros, pero viceversa sí. Qué menos que ayudarles a convivir en el mundo humano con mayor calidad.
Entender qué es lo que realmente necesitan los perros es la base de la convivencia equilibrada.



